martes, 28 de abril de 2015

CARTA DE DILLON A TYLER

Hola a todos.
Esta carta no aparece en mi novela Me olvidé de olvidarte. 
Sin embargo, he querido compartirla con vosotros.
Es una carta que Dillon le escribe a su hermano Tyler hablándole de cómo va su matrimonio con Samantha.

                        Querido Tyler:

                        Mientras te escribo, miro por la ventana de mi habitación que da al jardín. Está abierta. Comienza a ponerse el Sol.  Dentro de un rato, Sam subirá. Se meterá conmigo en la habitación. Me pongo nervioso. Sam y yo llevamos casados tres años. A menudo, imagino que soy un pájaro y que echo a volar en busca de tierras más cálidas donde refugiarme durante los duros meses de invierno.
                         No te voy a mentir, hermano. A veces, cuando estoy con Sam, tengo la sensación de estar con una completa desconocida. La quiero porque es mi mujer. Pero siento que no estoy enamorado de ella.
            Me paso los días encerrado en mi despacho. Me paso muchas horas leyendo documentos o redactándolos para, después, firmarlos. Abro los libros de cuentas y escribo. Acabo muchas veces con dolor de cabeza. Cierro los libros. No puedo concentrarme en las cuentas porque no sé qué hacer con mi vida. Hice mal al casarme con Sam. Me levanto y rodeo la mesa. Trato de ver mi futuro con Sam.
            No siento nada cuando la abrazo. ¿Qué clase de vida le podría yo dar? Sam es una mujer sencilla y encantadora. No me exige nada. Pero me lo exige con los ojos. No está contenta conmigo. No quiere que huya de ella volcándome en el trabajo.
            Entra en mi despacho.
            Se sienta en una silla enfrente de mí. Empieza a contarme todo lo que ha hecho durante el día. La veo hablar. Pero no oigo lo que me dice. Sólo veo mover sus labios. Ella se marcha frustrada y yo miro, sin ver, el documento que tengo delante de mis ojos.
                  Me acuesto en la cama con ella. La beso. La acaricio. Y la abrazo. Pero son actos puramente mecánicos.
                   No entiendo lo que ha pasado. En realidad, sí sé lo que ha pasado. 
                   No quiero admitirlo porque es demasiado doloroso. Han ocurrido demasiadas desgracias en nuestro matrimonio. 
                  Lo que se supone que debería de unirnos ha contribuido a separarnos. 
                  Sam no es feliz. Yo tampoco soy feliz. 
                  Y, aunque intente negarlo, Cathy está demasiado presente en mi vida. Es como una sombra que aparece cuando menos me lo espero. Siempre está ahí torturándome. Recordándome que no la olvidaré mientras viva. 
                 Mi amada Cathy...

           

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