viernes, 9 de octubre de 2015

LOS OJOS LLENOS DE LÁGRIMAS

Hola a todos. 
Hacía mucho tiempo que no dedicaba una entrada a la pareja formada por Marty y Emma. Ambos de mediana edad...Ambos con una gran carga a sus espaldas...
Aquí os dejo con un fragmento. 

ADVERTENCIA: No he podido acompañar con una foto a la imagen por culpa de mi ordenador, que no funciona bien. Perdonen las molestias. 

                                 Jack sospechaba que Marty y Emma estaban enamorados, pero ninguno se atrevía a dar el primer paso.
                                 Vio a aquel hombre con el que había estado tantas noches en vela vigilando el ganado. Con el que había cabalgado. Con el que había compartido botellas de whisky. Marty era todo un referente para los vaqueros. Era un hombre curtido en miles de experiencias. 
                               Jack y Marty habían pasado toda la noche al aire libre. Vigilaron el ganado, por miedo a los cuatreros. Pero éstos, por suerte, no habían hecho acto de presencia. Marty no había pegado ojo en toda la noche. 
-Emma estará preocupada-dijo Jack-Se enfadará con usted, viejo.
-¿Desde cuándo me llamas de usted?-le preguntó Marty. 
                               Jack se echó a reír. Se sentó en el suelo, que estaba muy duro. Marty ya se había puesto de pie. 
                               No sabía a ciencia cierta lo que era Emma para él. Era la prostituta con la que solía acostarse. Pero era mucho más que eso. Sabía muchas cosas acerca de ella. 
                             Eran buenos amigos. Marty sabía que Emma no lo veía como algo más que un amigo o un cliente. Era sólo eso para ella, su cliente favorito. Sin embargo, Marty deseaba ser mucho más para la mujer, aunque le daba miedo expresarlo en voz alta. 
-¿Por qué no se lo dice?-le sugirió Jack.
-¿Qué quieres que le diga?-quiso saber Marty haciéndose el tonto.
-Que la quiere y no puede vivir sin ella.
-Emma no me quiere.
-Yo creo que sí.
-¿Por qué no se casa con Emma?
-Porque no me quiere y yo no la quiero a ella.
                         Jack se puso también de pie. 
                        Se sacudió de encima el polvo que se le había pegado a la ropa de haber dormido en el suelo. 
-Debes de pensar que Emma y yo somos un par de tipos raros-dijo con tristeza Marty.
-Jamás he pensado eso de usted ni de Emma-le aseguró Jack.
                        No quería ni pensar en lo que le esperaba en casa. Danielle estaría ya levantada. Marty no entendía lo que le ocurría a Jack. ¿Qué clase de hombre era que no sabía valorar a la mujer que le estaba esperando? 

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