martes, 10 de febrero de 2015

EL PATRÓN

Hola a todos.
Hoy, seguimos con un nuevo fragmento de El Patrón. 
Veamos cómo es la vida de Katherine en la casa de su hermano y de su cuñada en Sonning Eye.

                              Los primeros días de Katherine en la casa de Malcolm y de Holly transcurrieron con total tranquilidad.
                             Holly tenía la sospecha de que sir Kyle había enviado a Katherine con ellos por algún motivo.
                             Una tarde, ambas salieron a dar un paseo por la orilla de Berry Brook, un pequeño afluente del río Támesis. Entonces, Katherine se sintió capaz de sincerarse con Holly. Después de todo, lo sabía todo. Y la entendía.
-Kyle es la persona menos indicada para dar lecciones de moral-afirmó Holly-¿Llegó a verle la cara a Charles?
-Charles le dio una soberana paliza-contestó Katherine-Todavía está en la cama. No recuerda con quién estaba yo. ¿Te puedes creer que no quiere que vaya a Londres a que tenga mi puesta de largo?
-Creía que tú no querías ser presentada en sociedad.
-Me aburre Londres. Y lo único que deseo es estar con Charles.
-Y estarás con él.

                        La doncella de Katherine no se separaba en ningún momento de ella. En aquellos días, estuvo lloviendo diariamente en Sonning Eye. De modo que Katherine no podía salir a la calle.
                        La biblioteca se convirtió en su lugar favorito para pasar el rato leyendo.
                       A veces, iba al salón para hablar con Malcolm y con Holly. Para su sorpresa, el matrimonio le había hecho mucho bien a Malcolm.
                      Incluso, se ponía de pie para ayudar a Holly a levantarse del sofá o del sillón en el que había estado sentada. La miraba con adoración.
-La quieres-observó en una de aquellas ocasiones Katherine.
-Me he enamorado de ella-se sinceró Malcolm-¿Tanto se me nota?
                       Katherine esbozó una sonrisa.
-Ella también te quiere-le aseguró a su hermano.
                      La serenidad de Holly había logrado cautivar el corazón algo alocado de Malcolm.
                      De vez en cuando, Katherine le escribía cartas a su madre y se obligaba así misma a preguntarle cómo se encontraba Kyle. Charles había resultado ser mucho más fuerte de lo que había imaginado. Kyle había terminado con los dos ojos morados y con la nariz rota.
                       Ya llevaba dos semanas viviendo en la casa de su hermano y de su cuñada. Katherine empezaba a inquietarse. Charles todavía no había aparecido.
                        Una tarde, estaba tomando el té en el salón en compañía de Holly.
                        Su cuñada aprovechó la ocasión para darle una noticia.
-Charles llega mañana-le anunció.
                      La taza de té que sujetaba Katherine tembló en su mano. Era una noticia que llevaba tiempo deseando escuchar. Sin embargo, la había pillado por sorpresa. Intentó mantener la calma. ¡Iba a ver a Charles!
-Le escribí contándole que estabas pasando una temporada aquí-prosiguió Holly.
-¿De veras va a venir?-se asombró Katherine-¿Lo veré mañana?
-Está deseando verte tanto como tú deseas verle a él.
-¡Cielo Santo!
                      Katherine se bebió de golpe lo que le quedaba en su taza de té.
                           

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